sábado, 24 de abril de 2021

Perdida en el casino

No sabía dónde estaba entrando y resulta que hoy le puedo poner el nombre de casino. Es un lugar desconocido, creo saber dónde estoy pero constantemente reafirmo mi ignorancia. Estoy rodeada de jugadores, algunos tienen mucha experiencia y saben muy bien lo que están haciendo, otros, en cambio, son inexpertos y están perdidos. Algunos pueden dar consejos pero, ¿qué sentido tienen en un mundo impredecible? En un rincón puedo ver a los que lloran, sin consuelo o ya resignados. En otro rincón, algunos festejan contando su premio, quizá varios o uno que vale más que todos esos juntos. Estos últimos se retiran felizmente, pero por lo bajo se dice que vuelven cuando el sol se va. Parece que el retiro definitivo es muy difícil. Luego de una temporada aquí puedo decir que algunos juegan varios juegos a la vez, otros sólo quieren probar todos las opciones sin discriminar. Me gusta observar pero me dicen que tengo que apostar, ¿de qué otra forma puedo ganar? Se olvidan que así también puedo perder. Quiero aprender las reglas primero, ¿cómo podría jugar algo que desconozco? Aunque nadie puede explicarlas, ¿serán o muy difíciles o simplemente nosotros las complicamos? Hay una que es muy clara, mantener la cara de póker en todo momento, no importa si ya tenés el premio, cuánto menos mostrás, mejor. Parece que podés creer que ganaste cuando en realidad otro disfruta el mismo premio. Y jamás olvidés, nunca podrás reclamar por algo que no es tuyo. Parece sencillo pero la mente, a veces, también quiere jugar. Auque haya muchas luces y brillo por doquier no se puede perder la cabeza. Siempre hay competencia, aunque no se muestre, ahí está. Y si se muestra quiere decir que perdiste. En los casinos no hay relojes para dar una falsa ilusión de tiempo, no darse cuenta cómo el tiempo se va. Porque se va y no vuelve. Todo el tiempo esperando el mejor momento para mover la ficha, para subir la apuesta, para anotar puntos, para observar movimientos nunca es suficiente. Puede faltar o sobrar pero nunca sabré cuándo. Al final del pasillo veo la salida de emergencia, podría caminar hacía allá y dejar todo atrás pero me doy cuenta que no quiero. Quiero ganar pero paradójicamente no quiero jugar. No así. Sé que estoy perdiendo pero imaginar el premio en mis manos, disfrutarlo y pelear para que solo sea mío me mantiene dentro de la sala, con cara de póker, brazos cruzados y mirada fija en el premio deseando que no aparezca el temido cartel de GAME OVER. Aunque impropio de este lugar, no es imposible. 

sábado, 17 de abril de 2021

SEIS - A dónde

A dónde van 
Los besos que no nos dimos 
Los abrazos que no recibimos 
Las palabras que no dijimos
Y tampoco escuchamos 
Los deseos que tuvimos 
Las promesas susurradas 
Los planes que no llegaron 
Las charlas que no tuvimos 
Las noches que no compartimos
Las preguntas no pronunciadas
Las respuestas que no llegaron 
Las miradas que no se cruzaron 
Los cuerpos que no se encontraron 
Las fantasías que no se concretaron 
Los miedos que nunca se enfrentaron 
Los pensamientos que en la mente murieron
¿A dónde va el tiempo?
¿A dónde se fue? 

domingo, 11 de abril de 2021

CINCO - Quizá

Quizá porque te extrañé
Quizá porque te soñé
Quizá porque te deseé

Quizá porque llueve
Quizá porque es de noche
Quizá porque en todos lados veo tu nombre 

Quizá porque sos diferente
Quizá porque sos suficiente
Quizá porque te quiero en mi presente

Quizá porque no quiero perderte
Quizá porque en mis brazos quiero tenerte
Quizá porque no soy fuerte 

Quizá porque quería ser feliz
Quizá porque fuiste un desliz 
Quizá porque me dejaste una cicatriz

Quizá porque estoy en silencio
Quizá porque por dentro hay un incendio
Quizá porque no hay remedio 

jueves, 8 de abril de 2021

CUATRO - Condicional obligado

Si fueras mi persona ideal 
No me harías dudar
Si fueras mi persona ideal 
No me harías llorar
Si fueras mi persona ideal 
No me dejarías con preguntas sin contestar 
Si fueras mi persona ideal 
No me dejarías en silencio
Si fueras mi persona ideal 
No estarías escondido
Si fueras mi persona ideal 
No tendría que pedir un deseo 
Porque ya no tendría sentido 
Si fueras mi persona ideal 
No tendría miedo 
Si fueras mi persona ideal 
En mi pensamiento no estarías preso
Si fueras mi persona ideal 
Estaría en tus brazos
Si fueras mi persona ideal 
Disfrutaría tus besos
Si fueras mi persona ideal 
Mis dedos correrían entre tus cabellos
Si fueras mi persona ideal 
No nos haríamos los ciegos 
Si fueras mi persona ideal
No seríamos tan tontos
Si fueras mi persona ideal 
No solo aparecerías en mis sueños
Si fueras mi persona ideal 
Estas palabras no serían un mero condicional 
Ni tampoco algo excepcional
Más bien algo real 


martes, 6 de abril de 2021

Nosotros, los lastimados

Llega un punto en el que todos estamos lastimados por alguien o por nosotros mismos. Este último duele más, mucho más, porque no podemos escapar, siempre hay un espejo que nos los recuerda, y un pensamiento que da vueltas, que parece que se desvanece pero luego vuelve con más fuerza. A veces callamos, otras veces queremos hablar pero al mirar a los costados no hay nadie. Nadie en quien confiar. Nadie que escuche. Nadie que consuele. Estamos solos esperando que aparezca alguien, pero en el fondo sabemos que no es real, que solo existe en nuestra imaginación. Podemos hablar durante horas de superación, motivación y felicidad pero al final del día son solo palabras que en la oscuridad no tienen sentido, son solo un susurro lejano y a nosotros mismo no nos podemos engañar. Podemos cargarnos de trabajo, de tareas, pero al apoyar la cabeza en la almohada todo vuelve a dar vueltas en la cabeza. No hay salida. Quizá, solo quizá, el arte nos permita liberarnos. La escritura, tal vez, la pintura, o incluso, la música. Podrán aportar una leve ilusión de confort pero a veces es todo lo que necesitamos para continuar, como en este breve relato que uso un plural que no existe para, quizás, olvidar la soledad que me envuelve. 

lunes, 5 de abril de 2021

TRES- ¿Arriesgar o perder?

Por qué no arriesgo podrías preguntar
Y mi respuesta es simple 
Por miedo 
A fallar 
A equivocarme 
Al abandono 
Al dolor 
Y antes de enfrentarlo
Prefiero esconderme
Ocultarme
Y de esa manera protegerme
Aunque irónicamente siempre me lastima 
La duda 
La incertidumbre
Las preguntas
Mientras la noche oscura me acompaña
Mientras las lágrimas caen 
En aquel recorrido ya conocido.
No quiero que me lastimen
Aunque irónicamente
Siempre termino lastimada 
No importa si hay culpables
El sentimiento siempre es el mismo 
El dolor es conocido
Casi un amigo ya.
No puedo arriesgar
No quiero arriesgar
Quiero seguridad antes 
Y eso no es posible
Sería absurdo que lo fuera 
Y aún así sueño con que lo sea 
Busco señales
Busco lógica 
Busco razones
Pero solo encuentro sus opuestos 


domingo, 4 de abril de 2021

Una última carta, un último adiós

Era diciembre, ya casi terminaba el año y como siempre estaba reflexionando o capaz sobreanalizando mi vida. Y de repente recordé un sueño, o mejor dicho las personas que aparecieron allí. Viejas conocidas que ahora son extrañas, y con eso apareció una mezcla de sentimientos. Y ya por fin, lo evidente se hizo presente. 
Ante tanta confusión, lágrimas, lamentos, preguntas, dudas y dolor surgió una manera de expresar eso. Una carta. Sí, algo que parece olvidado en el tiempo, pero con la diferencia que nunca iba a llegar al destinatario, por lo que jamás será leída. Y eso, en algún punto, me da paz. 
Hay mucho que decir. Hay mucho que aún permanece dentro. Y esta carta tan solo es un pequeño resumen. Una manera de intentar aliviar mi alma. Aún así cada vez que la releo tengo algo más que agregar. 

Queridas:
Sí empiezo a escribir así porque las quise mucho, y capaz aún lo hago. ¿Acaso es posible dejar de querer a alguien? Incluso después de años de querer olvidar, ¿es posible borrar a alguien del corazón? ¿ O debo preguntar si es posible para mí? 
Ya sé que las perdí, casi que me gustaría decir que ustedes me perdieron a mí pero no puedo. Mi ego no es tan alto, mi autoestima aún menos. Jamás pensé que iba pasar. Lo hubiera esperado de un novio, capaz marido, pero de ustedes no. Y eso es lastima que una herida abierta, que no importa cuánto intenté cerrarla no puedo. En parte, quizá, porque siempre vuelvo a tocarla cuando está por cicatrizar.
Hoy quiero escribirles a ustedes, sin mencionarlas pero sé que si leyeran estas palabras las entenderían. Ustedes fueron quienes me acompañaron durante años, y hoy ya no están. Lo sé desde hace un tiempo pero aún no puedo -ni quiero- aceptarlo.
No puedo no empezar por aquella pregunta que me persigue ¿POR QUÉ? ¿QUÉ PASÓ? una y otra vez lo repito, busco una explicación que parece que no existe. ¿Por qué todo cambió un día para el otro? ¿Fue por mi culpa? ¿No era más fácil decirlo? ¿No podríamos haber intentado buscar una solución? ¿O simplemente no querían, o debo decir no querías? Creo que fue con vos, no puedo explicarlo simplemente creo que vos tuviste mucho que ver. Al final no eras tan inocente.
¿Por qué me dejaron afuera? ¿Qué pasó con todo lo que vivimos con todos los planes, las ilusiones y los sueños? 
Claramente es mentira la frase ”luego de 10 años las amistades son por siempre”. Con lágrimas en los ojos puedo asegurar que se trata de una falsa ilusión, una que todos queremos creer. Y la creemos hasta que la realidad es inegable. 
Me duele, lo tengo que admitir. Me duele incluso después de tanto tiempo. Crecimos juntas, nos acompañamos en tantas primeras veces, nos aconcejamos, nos reímos, lloramos, y ahora solo somos extrañas, tanto que enviar un simple mensaje instantáneo es una fantasía. 
¿A dónde se van esas promesas que jamás se cumplieron? ¿O esos sueños que jamás llegaron al amanecer? ¿O esos chistes que jamás se volverán a contar? ¿Y con los recuerdos? 
¿Será posible tener amistades así otra vez? ¿Podremos encontrar otro grupo? ¿Podré? ¿Saben que no tengo nadie para contarle toda la mierda que tengo dentro?
Me duele que después de ser amigas por tanto tiempo todo haya desaparecido.Me duele no saber qué pasó, porque sé que algo pasó, simplemente no sé qué. Y eso me termina quemando por dentro y por fuera. Me duele que las busqué y no las encontré. También me duele que no me buscaron. Simplemente me dejaron ir.Me duele que ni siquiera me escriban, ni siquiera para mi cumpleaños. Después de tanto tiempo es difícil olvidar una fecha. Me duele que ni siquiera quieran saber de mí. Me duele que yo lloro por ustedes y ustedes nada, hasta parece que se ríen de mí.Me duele que no las puedo olvidar, incluso sueño con ustedes al menos una vez por semana.Me duele que me hayan dejado así, ¿nunca signifique nada para ustedes? Me duele ver las fotos y saber que fueron las últimas, que no habrá una toma dos. Me duele saber que una vez hablamos por última vez sin saber que era la última vez.Me duele saber que un día escuché su voz sin saber que no volvería a escucharla. 
Pero lo que más me duele es que no sé el motivo y probablemente nunca lo sepa porque son tan inmaduras que ni siquiera pueden dar una simple explicación. 
¿Saben las veces que quise mandarle un mensaje? Pero no encuentro razón para hacerlo, ya todo cambió, yo cambié, ustedes cambiaron. Ya no tiene sentido.
¿Alguna vez lloran por mí? ¿O al menos se preguntaron qué es de mi vida?
La última vez que nos vimos, ¿ también sintieron que algo se había roto? ¿Que ya nada era lo mismo?
Aunque quisiera decir que las odio no puedo. Compartimos tantas cosas que intento quedarme con lo bueno, con todo aquello que alguna vez me hizo sonreír. Aunque no puedo evitar preguntarme si me vieran por la calle, ¿me saludarían o simplemente cruzarían de vereda?
Ya es hora de aceptar que nuestro destino era compartir una etapa de la vida, aprender juntas y luego solo quedarnos con los recuerdos buenos y malos, pero separadas. Supongo que así es la vida, ¿no?
Así y todo les deseo lo mejor aunque la situación me duela -y mucho- aprendí un montón y crecí.
Por mucho tiempo pensé que hubiera sido mejor discutir o pelear por algo, al menos así sabría el motivo pero ahora dudo que esa manera sea mejor. Al menos así tengo la esperanza de que -capaz- en otro momento la vida o el universo nos reencuentre y podamos compartir otro momento de nuestras vidas. Abrazarnos y saber que el corazón no entiende de razones ni de tiempo. Solamente siente.
Por ahora no es más que una ilusión que se mezcla con la incertidumbre y la culpa. Solamente les puedo decir adiós. 
Adiós, y capaz, hasta siempre. 


sábado, 3 de abril de 2021

DOS - Preguntas

Llegó la noche
Y la lluvia calló
Las lágrimas volvieron
Con seguridad
a realizar el camino de siempre
Desde los ojos
Hasta perderse al final del rostro.
Mientras en el piano
Suena una melodía bella y triste melodía
El corazón late con fuerza
Y los pensamientos corren
De acá para allá
Algunos recién comienzan
Otros se mezclan
Pero ninguno acaba bien.
El cuerpo tiembla
Frío y miedo se abrazan
Soledad sonríe
Y desesperación saluda
Mientras  seguridad se aleja
Esperanza se derrite
Felicidad se quema.
Las preguntas saltan
Se acumulan en el mismo lugar
Se multiplican
Pero las respuestas desaparecen 
Tras un reiterado por qué
Por qué
Por qué   

UNO- Cuento de hadas

 A los lejos una canción dice
"Me inventé todo un cuento de hadas
Pero al final nos ganó esa bruja tan cruel"
Aquella dulce voz duele
Porque es sincera
Me dice lo que no me atrevo a pensar
La fantasía puede ser
Hermosa, maravillosa, preciosa
Como las hadas
Mágicas y felices
Pero la realidad
Es cruel y dura
Como una bruja
Golpea con fuerza donde más duele
En ese lugar que no comprende razones
Aquel lugar llamado corazón
No entiendo cómo funciona
Y quiero apagarlo
Pero esa es otra fantasía
Como vos y yo
Un príncipe que no es azul ni perfecto
Y una princesa que no está encerrada
Pero ambos están perdidos y dolidos
En un reino que no comprenden
Y lleno de peligros y miedos
El tiempo avanza
La duda aumenta
Y el cuento no termina
De manera indeterminada se prolonga
El felices por siempre no llega
Y el beso a la espera queda
Mientras la princesa queda enredada
En su propia fantasía
Y el príncipe,  olvidado quedará